La vuelta al trabajo está siendo más dura de lo normal. Y necesitamos desconectar. Hacer una escapada diferente, estar en contacto con la naturaleza, relajarnos en un spa, alojarnos en un hotel rural… en fin, un séquito de propuestas a cuál más tentadora.
Para los que quieren un fin de semana romántico sin tener que preocuparse de hacer nada, les encantará el fin de semana en Ribera del Duero para 2 personas. Una población hermosa donde alojarnos en un antiguo convento restaurado para poder dormir. Incluye desayuno, cena en el fantástico restaurante del hotel, entrada al circuito termal y hasta visita guiada al Castillo de Peñafiel. ¡Pasa dos noches de ensueño y regresa al pasado en este bonito lugar medieval!
¿Un poco de relax? Las jornadas en circuitos termales están de moda. No sólamente nos relajan sino que encontramos tratamientos hidrotermales que nos ofrecen bienestar y una suavidad total para la piel. Gracias a ello, la piel se regenera y nos sentiremos más jóvenes, tanto por dentro como por fuera.
En Alicante, tendremos acceso a este spa con alojamiento en hotel, desayuno y hasta masaje a elegir en el spa. Déjate acariciar por suaves manos que te practicarán un intenso masaje oriental, descontracturante, desestresante, antiestrés, con aromaterapia… el que tú decidas para sentir tu cuerpo cada vez con menos nervios. Seguramente, la vuelta al trabajo será menos dura, ya que tendremos la mente despejada y mucho más creativa.
Los circuitos termales nos transportarán a un mundo fascinante, repleto de agua y nueva tecnología, además de un diseño fuera de serie. Entre las escapadas de este tipo, los baños árabes nos trasladan directamente a algún rincón de Marruecos sin salir de nuestra ciudad.






En verano, podemos realizar miles de actividades: subir a una montaña, ir de escapada, un curso de surf… y también compartir momentos especiales con tu pareja.